Primer Programa de Reintroducción de Buitre Negro en España:

Corredores para los buitres sin fronteras en Europa

 

Ernesto Álvarez Xusto

Este proyecto es fruto del “Proyecto Monachus”; un estudio que GREFA viene realizando desde principios de los años 90, con animales marcados con radiotransmisores. La finalidad de estos estudios y de los proyectos de reintroducción, es la de crear corredores europeos para este y otros “buitres sin fronteras”, en consonancia con otros estudios y programas que se están desarrollando por toda Europa con las cuatro carroñeras. Estos corredores están provocando un ostensible aumento de la biodiversidad en las áreas donde se realizan, lo que supone que se conviertan en espacios que generan una fuerte atracción social, que siempre redunda en favor del desarrollo de la comarca y de los buitres.

La recuperación de poblaciones de determinados falconiformes, amenazadas o desaparecidas local o globalmente, se inició en el contexto Europeo hace unos 30 años. Es en las dos últimas décadas cuando se han acometido proyectos de gran envergadura, con la participación, entre otros, de políticos, técnicos de la administración, científicos y conservacionistas, pero también otros colectivos y grupos sociales que dinamizan y aseguran el éxito del proyecto y su futuro. Aunque queda mucho que andar, en estos últimos años se ha avanzado a buen ritmo. En este sentido, los programas de reintroducción y otras acciones paralelas (gestión del hábitat, alimentación suplementaria, programas de sensibilización…) empiezan a ser indispensables para la recuperación de poblaciones amenazadas o desaparecidas y, en no pocos casos, la única manera de crear corredores, cuyos puentes de comunicación de poblaciones, terminaran retroalimentando, tanto a las poblaciones nuevas recuperadas, como a las donantes, siendo además una garantía de futuro para todas ellas.

La idea de recuperar las carroñeras en Europa empezó a cristalizar a principio de los años 80, con el proyecto de reintroducción del buitre leonado (Gyps fulvus) en el Parque Nacional de Cevenne, en Francia y posteriormente con el quebrantahuesos en los Alpes. En la década de los 90 se iniciaron programas de reintroducción para el buitre negro y finalmente para el alimoche (Neophron pernocterus) Paralelamente se vienen desarrollando programas de cría en cautividad con todas estas especies, menos con el buitre leonado, ya que con los ejemplares que ingresan en los Centros de Recuperación en España y en algún Centro de Francia, se pueden acometer varios proyectos de reintroducción a la vez. GREFA viene participando, directa o indirectamente, en muchos de estos proyectos recopilando, rehabilitando y enviando un buen número de buitres leonados, buitres negros y alimoches e incluso realizando estudios de viabilidad; además se aplican, según los proyectos, muchos de los estudios realizados sobre biología, ecología y conservación de las cuatro carroñeras.

En este sentido, el pasado mes de octubre GREFA, a instancias de la Comunidad de Madrid y la Junta de Extremadura, ha podido acondicionar los seis primeros ejemplares, que permanecerán al menos un año aclimatándose en la Reserva Nacional de Caça de Boumort. Gracias al apoyo e ilusión de los agentes forestales (dirigidos por el Guarda Mayor el insuperable Modesto) y de la dirección y gestión de la Reserva, se podrá hacer un seguimiento intensivo de estos y otros ejemplares incluidos en el programa.

De esta manera, el principal objetivo de este proyecto es posibilitar el flujo natural, mediante reintroducciones de buitre negro, en determinadas zonas del continente europeo. Como se ha comentado, después de varios años de trabajo, recuperando y siguiendo buitres negros radiomarcados, se llegó a la conclusión de la necesidad de proceder a la reintroducción de la especie, en el cuadrante noreste peninsular (cordillera ibérica, pre-pirineo y pirineo). No en vano se recorrieron miles de Km. (en coche y avioneta) por los pinares de Tardelcuende, Sierra de Cabrejas, Gormaz, Urbión, Neila, Cebollera, Silos, Vicór, Cameros, Maestrazgo, Beceite, etc.

El Proyecto de reintroducción del buitre negro en el Prepirineo-Pirineo se ha iniciado gracias a la participación de la Comunidad de Madrid, la Junta de Extremadura, la Generalitat de Catalunya, Territori i Paisatge, la Fundación Buitre negro y GREFA. Es vital para comunicar las poblaciones de la Zona Centro y otras zonas de España, con las de Francia, Italia y el resto de la Cuenca Mediterránea Europea, siendo este el principal objetivo de GREFA en este tipo de proyectos, en los que viene trabajando desde mediados de los años 80. En la actualidad se están realizando en España y el resto de Europa varios proyectos de reintroducción con esta y otras carroñeras, pero también nuevos estudios de viabilidad que permitirán iniciar otros proyectos en el futuro. De esta forma GREFA ya ha reintroducido cerca de un centenar de buitres negros y más de medio millar de buitres leonados, en lo que está siendo, en boca de Michel Terrasse, (iniciador y propulsor de estos programas) el proyecto “buitres sin fronteras” para crear un corredor desde la Península Ibérica hasta Anatolia en Turquía y más allá si procede

Una de las acciones más destacadas de estos programas, es la creación de una red de comederos o puntos de alimentación que, estratégicamente colocados, además de ser observatorios donde se pueden identificar y seguir los movimientos dispersivos de muchos buitres y otras aves, sirven de áreas de formación, educación, sensibilización y desarrollo turístico. Es evidente que este tipo de proyectos son, sin duda alguna, grandes generadores de biodiversidad. Con todo no podemos ocultar el hecho de la innegable fragilidad de los avances conseguidos: valga como ejemplo reciente, las dificultades para compatibilizar las necesidades tróficas de los buitres con los rigurosos requisitos zoosanitarios, o el nuevo avance del uso del veneno. Sin embargo los programas de reintroducción de carroñeras implican a muchos más colectivos y sectores sociales (ganaderos, cazadores, colegios, ayuntamientos, comerciantes, compañías eléctricas…) y además es un activo en el desarrollo de la zona. Todo esto reduce las posibilidades de fracaso, reduciendo y marginando a los detractores.

De cualquier forma, es importante recordar que, para iniciar este tipo de proyectos de recuperación de poblaciones de carroñeras, es necesario tener en cuenta siempre aspectos como la distribución global del buitre negro, el interés estratégico o zonal de la reintroducción y elaborar una propuesta con el correspondiente estudio de viabilidad que, a su vez, se corresponda con la idea de recuperación global de la especie, mirando la presencia de otras carroñeras o especie similares y la capacidad de carga, disponibilidad de alimento y factores de riesgo (veneno, tendidos y actividades principalmente), disponibilidad de ejemplares, métodos similares de reintroducción, compromiso de donación sostenible, y en su caso análisis de capacidad de extracción. En cualquier caso estos programas se ajustan a los protocolos y premisas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).