BUITRE NEGRO (Aegypius monachus)

Cinereous vulture (EN); Vautour moine (FR); Abutre-preto (PT); Voltor negre (CAT); Sai motza (EUS); Voitre negro (GAL)

Incluido en el Anexo I de la Directiva 2009/147/EC de Aves de la UE y en el Apéndice II de las convenciones de Berna, Bonn y CITES (C1).

UICN: No amenazado.

Europa: “Rara” e incluida en la categoría de SPEC1.

Catálogo Nacional de Especies Amenazadas: Vulnerable

Libro rojo de las Aves de España: Vulnerable.

 

  • Territorial, aunque se reproduce en colonias laxas.
  • Nidifica en árboles.
  • Monógamo.
  • Hasta 2,90m de envergadura y 10 kg de peso.
  • No migratorio en Europa, únicamente en Asia.
  • Longevidad: hasta 40 años.

El buitre negro en Europa

LA POBLACIÓN EUROPEA DE BUITRE NEGRO sufrió enorme retroceso en el transcurso del siglo XX, desapareciendo de la mayor parte de su área de distribución. En España, el stock reproductor se estimaba en los años 70 en 206 parejas, lo que propició en los años 80 la elaboración del primer plan de conservación de la especie a nivel nacional. En la actualidad, esta ave carroñera cuenta con 2068 parejas que suponen el 96% de la población europea.

Sin embargo, el mapa de distribución del buitre negro en el continente queda vacío entre Portugal, España y Francia, en el extremo oeste, y Grecia, el Cáucaso y Turquía al este, imposibilitando la comunicación de estas poblaciones.

El buitre negro en Asia

NO EXISTE UNA INFORMACIÓN CLARA sobre el estado y tendencia de la población asiática, estimada en 5.500-8.000 parejas. Se reproduce en Armenia, Azerbaiyán, Georgia, Uzbekistán, Kazajistán, Tayikistán, Turkmenistán, Kirguistán, Irán, Afganistán, el norte de la India, norte de Pakistán, Mongolia y China continental. Parte de la población asiática es migratoria, existiendo áreas de invernada en India, Pakistan, Nepal y Corea (principalmente). La especie nidifica en acantilados o incluso en el suelo en países como Mongolia.

Amenazas

Veneno | Intoxicación | Colisiones | Disparo
Electrocución | Pérdida de hábitat

LA PRINCIPALES AMENAZAS que han provocado el declive poblacional del buitre negro durante el pasado siglo han sido el uso de cebos envenenados para el control de depredadores, la persecución directa, la pérdida de hábitat de nidificación y la disminución del alimento disponible. Si bien la persecución directa hacia la especie y la pérdida de hábitat han disminuido en la actualidad, otros factores como la electrocución y las colisiones son también causas de mortalidad. Las intoxicaciones en vertederos y el uso del antiinflamatorio Diclofenaco suponen un gran riesgo para la población.

Biología reproductiva

EL PERIODO REPRODUCTOR completo se extiende unos 9 meses. Comienza con el celo otoñal, con frecuentes cópulas ya entrado el invierno y el acondicionamiento o la construcción del nido hecho sobre la copa de un árbol y que suele estar tapizado de pelo, lana, restos de egagrópilas y algo de materia vegetal. Las cópulas, de unos 30 segundos, se producen habitualmente en la plataforma de nidificación o el punto de alimentación. La puesta la realizan desde inicios de febrero a final de abril. Esta consta de un único huevo y el periodo de incubación varía entre 50 y 62 días. Ambos progenitores participan en la incubación y crianza del pollo, que permanece en el nido unos 120 días de media.

Ecología trófica

CARROÑERO ESTRICTO. Su dieta principal se compone de cadáveres de ungulados silvestres y domésticos, conejo en zonas de abundancia, y en menor medida jabalí, aves e incluso invertebrados. Selecciona partes duras del animal (cartílago, piel, tendones…), es por ello que a menudo da cuenta del cadáver cuando el buitre leonado ha consumido las vísceras y músculos. Prospecta grandes áreas de campeo en busca de alimento, pudiendo recorrer hasta 300km en línea recta. Frecuenta muladares y vertederos.

La importante función ecológica de las aves carroñeras

Las aves carroñeras, también llamadas aves necrófagas o buitres cumplen una importante función ecológica pues se alimentan de los cadáveres de otros animales. Esta dieta alimenticia especial las convierte en especies absolutamente necesarias para completar la cadena trófica, pues eliminan los restos de otras muertas en la naturaleza, evitando la difusión de enfermedades entre el resto de animales silvestres y domésticos.

La gran acidez en sus estómagos para acabar con las bacterias y los microorganismos que hayan matado al animal así como su capacidad de localizar animales muertos recorriendo grandes distancias gracias a que puede volar sin consumir energía, permiten a las aves necrófagas alimentarse de otras especies. Además del buitre leonado, el buitre negro, el quebrantahuesos y el alimoche, las cuatro especies de buitres que viven en la Península Ibérica, también los milanos y los córvidos complementan su dieta con restos de animales muertos. Todos ellos se han ido adaptando a las transformaciones que han tenido lugar a lo largo de los siglos.