1 de septiembre de 2017, Huerta de Arriba (Burgos) / Esta actuación se ha llevado a cabo en Huerta de Arriba (Burgos), como paso previo a la liberación definitiva de los buitres negros marcados, coincidiendo con el Día Internacional de los Buitres. Numerosos vecinos de la zona asistieron al marcaje y participaron en una jornada convocada para concienciar sobre el valor de los buitres.

Quince emisores GPS/GSM han sido hoy colocados a otros tantos buitres negros (Aegypius monachus) en el término municipal de Huerta de Arriba (Burgos), donde la asociación conservacionista GREFA, en colaboración con varios organismos públicos y entidades, lleva a cabo en la Sierra de la Demanda un proyecto de recuperación de esta especie catalogada en España como amenazada. Esta acción se desarrolla dentro del Proyecto Monachus de GREFA, centrado en el buitre negro, y se ha hecho coincidir con el Día Internacional de los Buitres, que se celebra durante este fin de semana en muchas países del mundo.

El marcaje con emisores de los quince buitres negros es el último paso previo a la liberación definitiva de estas aves, que en pocas semanas verán abrirse las puertas del jaulón de aclimatación donde fueron introducidas hace un año. Este tiempo es el que los expertos consideran necesario para que los buitres negros se vinculen al territorio en el que van a ser liberados.

El objetivo es crear una colonia de esta rapaz carroñera, que no se reproduce en el Sistema Ibérico desde hace más de medio siglo, y de esta manera contribuir al reto que GREFA se ha propuesto alcanzar con el Proyecto Monachus: conectar las grandes poblaciones tradicionales de buitre negro existentes en el centro y el sur de la Península Ibérica con otras más recientes que se han creado ya, gracias a actuaciones similares, en el Pirineo catalán y en varias zonas de Francia.

Numerosos vecinos de Huerta de Arriba y de otras localidades cercanas e incluso visitantes de otros países han podido ser testigos del marcaje de las aves, puesto que este operativo se ha llevado a cabo simultáneamente a una jornada de concienciación sobre los buitres convocada por GREFA, la Fundación Oxígeno y el propio ayuntamiento de la localidad. No han faltado visitas guiadas, talleres, charlas, una exposición y la elección entre los asistentes de los nombres de los buitres negros marcados.

Mínimo anual de diez liberaciones

Las aves marcadas hoy fueron cedidas en su día por diferentes comunidades autónomas. Son animales adultos y subadultos que proceden en su mayoría de centros de recuperación de fauna silvestre, donde ingresaron en su día para ser tratados de diversos problemas o patologías que sufrieron durante su vida en la naturaleza. Estas aves, ya plenamente recuperadas tras superar su fase final de rehabilitación en el Hospital de Fauna Salvaje que GREFA tiene en Majadahonda (Madrid), fueron introducidas durante 2016 en el gran jaulón de aclimatación que actualmente las aloja, construido ex profeso para el proyecto en un cerro de Huerta de Arriba (Burgos).

“La idea es realizar durante al menos ocho años el marcaje y la liberación de un mínimo anual de diez buitres negros, de manera que logremos un número suficiente de ejemplares fijados a esta zona de la Sierra de la Demanda como para que pueda surgir una nueva población reproductora de la especie”, explica Ernesto Álvarez, presidente de GREFA.

Existe ya el precedente de la Reserva de Boumort (Lleida), en el entorno del Pirineo catalán, donde a través de una actuación similar, en la que GREFA también participa a través de su Proyecto Monachus, se han liberado más de sesenta buitres negros en los últimos diez años. Gracias a ello se ha creado una colonia pirenaica de más de medio centenar de ejemplares y unas diez parejas reproductoras, que en 2017 han criado con éxito cinco pollos.

Facilidades para el quebrantahuesos

Una de las medidas más interesantes del Proyecto Monachus es el marcaje con emisores GPS/GSM de última tecnología de los buitres negros liberados, una técnica de seguimiento científico de fauna esencial para comprobar la efectividad a la hora de fijar ejemplares en las colonias creadas y para detectar y prevenir las principales amenazas para la especie. En los últimos años GREFA ha dotado de estos dispositivos a decenas de buitres negros en diferentes puntos de España.

Además, el Proyecto Monachus lleva asociado en la Sierra de la Demanda la intención de recuperar, junto con el buitre negro, a otra rapaz necrófaga amenazada: el quebrantahuesos. En el caso de esta especie se van a arbitrar acciones encaminadas a facilitar su nidificación futura mediante la mejora del hábitat de alimentación y el de cría. “Con los años esperamos poder realizar algunas liberaciones de ejemplares que nos permitan facilitar la comunicación de las poblaciones de quebrantahuesos entre los Pirineos y los Picos de Europa, por una parte, y con el sur ibérico (Cazorla), por otra”, explica Álvarez.

El Proyecto Monachus en la Sierra de la Demanda es posible gracias a GREFA, junto con la colaboración de la Junta de Castilla y León, la Fundación Patrimonio Natural de Castilla y León y el Ayuntamiento de Huerta de Arriba (Burgos), con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (MAPAMA).