El pasado 1 de septiembre más de doscientas personas, en su mayoría de los pueblos de la zona pero también llegadas de otros puntos de España e incluso de fuera de nuestras fronteras tuvieron la oportunidad de observar y ser informados in situ del mayor marcaje realizado con el buitre negro, al dotar de emisores de última tecnología a quince ejemplares que serán pronto liberados en la Sierra de la Demanda. Fue también la ocasión más propicia para conocer la instalación de aclimatación que desde el Proyecto Monachus de GREFA hemos habilitado para la recuperación de esta especie amenazada en un monte del municipio de Huerta de Arriba (Burgos), instalación cuya limpieza y arreglos fue posible gracias a la participación de un buen número de voluntarios. Mientras tanto, en el propio pueblo de Huerta de Arriba decenas de niños asistieron a los talleres infantiles convocados y otras muchas personas disfrutaron del resto de actividades de nuestro Día Internacional de los Buitres 2017, que quedará para siempre en el recuerdo de todos los que participamos.

Al día siguiente, 2 de septiembre, se celebraba en todo el mundo el Día Internacional de los Buitres, por eso nosotros quisimos convocar ya en la víspera esta jornada de homenaje a unas aves tan importantes para nosotros y tan útiles para todos, haciéndola coincidir con el gran operativo de marcaje de buitres negros que pusimos en marcha dentro de nuestro Proyecto Monachus en favor de esta especie. Para entrar en más detalles os diremos que en nuestra convocatoria del Día Internacional de los Buitres hemos integrado tres acciones principales, tal y como os explicamos a continuación.

En primer lugar, por supuesto, está el marcaje con emisores GPS/GSM de los quince buitres negros (ocho machos y siete hembras), lo que llevaba implícito su control sanitario por parte de un equipo de veterinarios coordinado por GREFA. Como ya dimos a conocer en un reciente comunicado [https://goo.gl/Bi9vAP], esta acción es el último paso previo a la liberación definitiva de estas aves, que en pocas semanas verán abrirse las puertas de la instalación de aclimatación (un gran jaulón) de Huerta de Arriba, donde fueron introducidas hace un año. Este tiempo es el que consideramos necesario para que los buitres negros se vinculen al territorio en el que van a ser liberados.

A las seis de la mañana de ese día memorable nos pusimos en marcha para realizar la extracción de los buitres negros que se encontraban en la instalación de aclimatación, así como la captura de los dos ejemplares irrecuperables de la misma especie (“Rogelio” y “Mochuela”) que campan libres en el interior del amplio cercado que rodea al jaulón. Una vez fuera del jaulón, los buitres negros fueron mantenidos en transportines a la espera del turno de cada uno de ellos para ser chequeados por los veterinarios y, acto seguido, marcados. El esfuerzo y la coordinación impecable de un equipo técnico compuesto por cerca de veinte personas permitió desarrollar el operativo en un tiempo récord, ya que el último ejemplar era marcado a las seis de la tarde, mucho antes de las previsiones que nos habíamos hecho ese día para completar el trabajo.

Trabajando a todo gas

Ese día el equipo se distribuyó en tres grupos para desarrollar las labores previstas: uno compuesto por veterinarios realizaron una revisión completa a los animales, incluida la extracción de muestras biológicas, para lo cual contamos con el material adecuado gracias a la colaboración de la empresa SCIL; otro grupo estaba dedicado a realizar las decoloraciones alares para posibilitar la identificación en vuelo de los buitres negros; un tercer grupo era el encargado del marcaje con los emisores propiamente dicho, coordinado por Víctor García Matarranz, del MAPAMA, asistido por agentes forestales y ambientales de La Rioja y Castilla y León.

Tras la exploración veterinaria, se determinó que catorce de los buitres se encontraban en perfecta condición corporal y estado sanitario, mientras que uno de ellos presentaba una afección en un dedo que imposibilitaba su inmediata puesta en libertad, por lo que se decidió trasladarlo al hospital de fauna de GREFA en Majadahonda (Madrid) para el correspondiente tratamiento. Este ejemplar, de nombre “Abanto”, tras recuperarse de la lesión, será liberado este mismo año, al igual que el resto de los buitres negros con los que ha convivido en los últimos meses.

Mientras que en la zona de aclimatación destinada a la recuperación del buitre negro en la Sierra de la Demanda el equipo técnico trabajaba a todo gas en el chequeo y marcaje de las aves, desde las 10:00 hasta las 18:00 cerca de 250 personas, entre vecinos de la zona y visitantes de diversas partes de España e incluso de otros cuatro países, fueron organizados en grupos para que sucesivamente pudieran ser testigos in situ de todo el trabajo que ese mismo día estábamos desarrollando. Gracias a la participación de la Fundación Oxígeno, fuimos trasladando a estos grupos de personas, por turnos, a la zona donde trabajábamos con las aves, donde un guía de GREFA que les acompañaba durante la visita les explicaba “en vivo y en directo” el marcaje y demás acciones que estábamos realizando con los buitres negros.

Volveremos el año que viene

Mientras tanto, ya en el pueblo de Huerta de Arriba, en la gran explanada donde se ubica el frontón de la localidad, decenas de niños participaron en los talleres infantiles impartidos por la Fundación Oxígeno y la Fundación Caja de Burgos, a la par que los mayores visitaban los puestos informativos, entre los cuales se encontraba el del Seprona de la Guardia Civil como colaborador del proyecto, y degustaban los exquisitos pinchos ofrecidos por la asociación vecinal “Arpín” de Huerta de Arriba. Por la tarde, se concluyó la jornada con una charla impartida por el naturalista Carlos Palma, una paellada popular y un concierto folk en la plaza del pueblo.

Viendo los resultados obtenidos, solo podemos concluir que estamos abrumados y enormemente agradecidos por el esfuerzo de todas las personas que han hecho posible desarrollar de forma exitosa esta intensa jornada que será celebrada cada año en Huerta de Arriba, abriéndola a la participación ciudadana con el objetivo de acercar el Proyecto Monachus y el buitre negro a las personas y sensibilizar acerca de la necesidad de conservar a los buitres como elementos clave del ecosistema.

La colaboración es la base

El Proyecto Monachus de GREFA se desarrolla en la Sierra de la Demanda con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (MAPAMA), Red Eléctrica Española (REE), el grupo de acción local AGALSA y la Fundación Caja de Burgos-Obra Social-La Caixa, así como con la colaboración de la Junta de Castilla y León, la Fundación Patrimonio Natural de Castilla y León, el Ayuntamiento de Huerta de Arriba (Burgos), el SEPRONA de la Guardia Civil y la Fundación Oxígeno.

El equipo veterinario de GREFA contó con la ayuda de la Facultad de Veterinaria de la UCM y el equipo cedido por la empresa SCIL.

Podéis ver una galería de fotos sobre las acciones del Proyecto Monanchos celebradas en Huerta de Arriba (Burgos), con motivo del Día Internacional de los Buitres: