Han sido unos días en los que el equipo de cría en cautividad de GREFA estaba hecho un manojo de nervios. Y no es para menos: se acercaba el momento del nacimiento del buitre negro que llevabamos casi dos meses esperando (y el único que hemos podido criar con éxito esta temporada). Una vez que la fase más exigente ha pasado, nuestro deseo ahora es que este tesoro vivo complete la crianza para liberarlo en las colonias de la especie que estamos creando a través de nuestro Proyecto Monachus.

Qué duda cabe de que los padres de nuestro flamante nuevo pollo de buitre negro son ejemplares y experimentados. “Titania” y “Oberón” se reproducían por primera vez en 2009 y no han parado de hacerlo desde entonces. Ejemplares que ya todos recordamos son descendientes de esta pareja: “Obaga”, “Pilar” (que reapareció tras una larga ausencia en nuestro punto de reintroducción de la especie en la Sierra de la Demanda) y esa gran viajera que ha resultado ser “Zarza”, hoy sobrevolando los cielos menorquines.

Este año “Titania” y “Oberón” han sido los únicos en realizar una puesta fértil entre las parejas de buitre negro que tenemos en nuestro centro de cría. “Sísifo” y “Lisboa” se han tomado un año sabático y una nueva pareja de buitres negros, aún por bautizar, han realizado su primera puesta que ha resultado infertil.

Ahora nuestro pequeño buitre descansa en su incubadora, esperando con ganas su próxima ceba (come cada cuatro horas), que será entregada por nuestro equipo de cría en cautividad con esmero y dedicación. Permanecerá con nosotros aproximadamente 7-10 días antes de ser devuelto a sus progenitores, que llevarán a cabo la importante tarea de criarlo hasta que cumpla 80-90 días, momento en el cual será trasladado a su lugar de reintroducción, bien en La Sierra de la Demanda (Burgos) o bien en la Reserva de Boumort (Lleida).

Queremos agradecer a Masalles Europe S.L. su asistencia y su ayuda a la hora de realizar las modificaciones necesarias a la incubadora que tan buen trabajo ha hecho con nuestro huevo de buitre negro felizmente eclosionado.